El hambre continúa siendo uno de los grandes desafíos globales. Según datos de la ONU, en 2022 más de 735 millones de personas —el 9,2 % de la población mundial— padecían hambre crónica. Un reto mayúsculo si tenemos en cuenta que la población mundial superará los 10.000 millones de habitantes en 2050.
Garantizar alimentos suficientes para todos exige transformar los sistemas agrícolas actuales. Y esa transformación ya está en marcha. Un reciente informe de la Oficina Europea de Patentes (EPO) revela que las tecnologías agrícolas digitales crecen tres veces más rápido que la media del resto de campos tecnológicos, impulsadas por la necesidad urgente de aumentar la productividad, optimizar los recursos y mejorar la sostenibilidad.
La innovación agrícola digital se dispara: un crecimiento del 9,4 % anual en patentes
Las soluciones tecnológicas aplicadas al campo —sensores, IA, drones, automatización, análisis predictivo— están experimentando un impulso sin precedentes. Según la EPO, las solicitudes de patentes en agricultura digital crecieron un 9,4 % anual, reflejando un interés creciente por parte de empresas, instituciones y startups.
Esta tendencia está alineada con el objetivo de la ONU de alcanzar el Hambre Cero en 2030, dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Tal y como señala António Campinos, presidente de la EPO, un sistema robusto de patentes y la cooperación internacional son claves para construir sistemas alimentarios más resilientes y equitativos.
Europa, líder en innovación agrícola digital
Europa encabeza la actividad en patentes de agricultura digital gracias a su sólido ecosistema de innovación:
194 startups,
125 universidades,
y un tejido empresarial particularmente activo.
Entre los centros universitarios más destacados se encuentran dos instituciones españolas:
la Universidad Politécnica de Madrid (9.º puesto),
y la Universidad de Almería (12.º puesto).
Este liderazgo confirma el papel de Europa como polo tecnológico en soluciones destinadas a la agricultura inteligente.
España avanza posiciones: 4.º puesto en Europa y 16.º en el mundo
España también está consolidándose como un actor relevante en este ámbito. Nuestro país ocupa ya el 4.º puesto en Europa y el 16.º a nivel mundial en tecnologías agrícolas de apoyo, especialmente en áreas como:
Riego inteligente
Tecnologías para influir en condiciones meteorológicas
Control avanzado de plagas
Soluciones digitales aplicadas a la ganadería, donde se concentra gran parte de la actividad patentada
La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) destaca este dinamismo a través de su Boletín de Vigilancia Tecnológica, un recurso imprescindible para profesionales y empresas que necesitan estar al día de las novedades más relevantes del sector.
Tecnologías transversales que están redefiniendo el campo
Entre las innovaciones con mayor impacto destacan:
Sistemas de imagen y detección avanzados
Automatización de tareas agrícolas (cosecha, pulverización de precisión, manejo robotizado)
Drones y sensores IoT
Modelo predictivo mediante Inteligencia Artificial
Desde 2018, el uso de drones e IA se ha disparado, permitiendo un control en tiempo real del rendimiento de los cultivos y una gestión de recursos mucho más precisa.
Las empresas, protagonistas del cambio: 88 % de las solicitudes de patentes
El informe destaca además que en 2022 las empresas concentraron el 88 % de las solicitudes de patentes en agricultura digital. La industria está liderando la innovación, con soluciones que buscan mejorar la productividad global y contribuir de forma decisiva a combatir el hambre en el mundo.
La importancia estratégica de la protección de la innovación
En un contexto de crecimiento acelerado y competencia internacional, proteger la tecnología desarrollada se vuelve esencial. Las patentes permiten:
Evitar la copia o explotación no autorizada
Aumentar el valor de mercado de la innovación
Asegurar inversión, financiación y escalabilidad
Favorecer la transferencia tecnológica internacional
Para las empresas y centros de investigación dedicados a la agricultura digital, una estrategia sólida de propiedad industrial es un elemento diferenciador.
Conclusión
La agricultura digital está avanzando a un ritmo extraordinario y se posiciona como una de las claves para afrontar uno de los mayores retos globales: alimentar al mundo de forma sostenible. Europa y España están desempeñando un papel creciente en esta revolución tecnológica.
En este escenario, la protección mediante patentes se convierte en un motor imprescindible para asegurar que la innovación llegue a donde más se necesita y contribuya realmente a construir un futuro más justo, eficiente y sostenible.



